Logo
Pricing

Guía de formatos de imagen: Cuándo usar JPEG, PNG, WebP, AVIF

By Artur13 min read

Subiste una foto a tu sitio web. Se ve perfecta en tu pantalla. Pero tarda seis segundos en cargar y tus visitantes se van antes de verla. El problema no es la imagen. Es el formato que elegiste.

Elegir mal un formato de imagen puede arruinar la velocidad de tu página, distorsionar los colores o hacer que un logo se vea borroso. Y lo peor es que la mayoría de las personas ni siquiera saben que tienen opciones.

Hoy existen al menos cuatro formatos de imagen que deberías conocer: JPEG, PNG, WebP y AVIF. Cada uno tiene ventajas claras. Cada uno tiene limitaciones reales. Y saber cuándo usar cada uno puede marcar la diferencia entre un sitio rápido y profesional, o uno que espanta a los usuarios.

En esta guía de formatos de imagen vas a encontrar todo lo que necesitas para tomar decisiones inteligentes. Sin tecnicismos innecesarios. Con ejemplos prácticos. Y con recomendaciones que puedes aplicar hoy mismo.

¿Cuáles son los principales formatos de imagen y en qué se diferencian?

Vamos directo al grano. Estos son los cuatro formatos de imagen más relevantes en la web actual.

JPEG (Joint Photographic Experts Group) nació en 1992. Es el formato más usado del mundo. Funciona con compresión con pérdida, lo que significa que reduce el tamaño del archivo eliminando información visual que el ojo humano apenas nota. Es ideal para fotografías. No soporta transparencias.

PNG (Portable Network Graphics) apareció en 1996 como alternativa a GIF. Usa compresión sin pérdida. Esto significa que no pierde calidad al guardar. Soporta transparencias y es perfecto para gráficos, logos e ilustraciones con bordes definidos. El precio es un archivo más pesado.

WebP es el formato que Google lanzó en 2010. Combina lo mejor de JPEG y PNG. Ofrece compresión con y sin pérdida. Soporta transparencias. Y genera archivos entre un 25% y un 35% más pequeños que JPEG a la misma calidad visual. Hoy tiene soporte en todos los navegadores modernos.

AVIF (AV1 Image File Format) es el más nuevo del grupo. Llegó en 2019 basado en el códec de video AV1. Ofrece la mejor compresión disponible. Puede reducir el tamaño hasta un 50% comparado con JPEG. Soporta transparencias, HDR y una gama de colores amplia. Su limitación principal es que todavía no funciona en todos los navegadores.

La comparación entre JPEG, PNG, WebP y AVIF se resume en una balanza entre tres factores: calidad, tamaño de archivo y compatibilidad. Ninguno es perfecto para todo. Pero cada uno domina en su terreno.

¿Cuándo conviene usar JPEG?

JPEG sigue siendo el rey de las fotografías en la web. Y no es por nostalgia. Es por practicidad.

Si tienes una foto con miles de colores, degradados suaves y detalles continuos, JPEG la maneja bien. Un paisaje, un retrato, una foto de producto con fondo de color sólido. En estos casos, JPEG comprime de forma eficiente sin que el ojo note diferencia.

La clave está en el nivel de compresión. Un JPEG al 80% de calidad suele verse casi idéntico al original, con un archivo mucho más ligero. Al 60% empiezas a notar artefactos en zonas de alto contraste. Por debajo de 50%, la degradación es evidente.

Usa JPEG cuando:

  • Publiques fotografías en un blog o tienda en línea
  • Necesites compatibilidad total con cualquier dispositivo o navegador
  • El fondo de la imagen sea sólido o con degradados naturales
  • No necesites transparencias
  • La velocidad de carga sea más importante que la perfección visual

Evita JPEG cuando:

  • Trabajes con logos, iconos o texto sobre imagen
  • Necesites bordes perfectamente definidos
  • Requieras transparencia en el fondo
  • Vayas a editar la imagen varias veces (cada guardado pierde calidad)

Un dato importante: JPEG no soporta animaciones. Si necesitas imágenes animadas, tendrás que buscar otro formato.

Para la mayoría de los sitios web, JPEG comprimido al 75-85% ofrece el mejor equilibrio entre calidad y peso. Es el formato seguro. El que siempre funciona. Pero ya no es necesariamente el mejor formato de imagen para la web.

¿Cuándo es PNG la mejor opción?

PNG existe para resolver los problemas que JPEG no puede. Su fortaleza está en la precisión.

Cuando tienes un logo con fondo transparente, PNG lo maneja sin problemas. Cuando necesitas que un texto dentro de una imagen se lea con total nitidez, PNG entrega bordes limpios. Cuando trabajas con ilustraciones que tienen áreas de color plano, PNG comprime sin perder un solo píxel.

La compresión sin pérdida de PNG significa exactamente eso: lo que guardas es idéntico a lo que tenías. No hay artefactos. No hay degradación. Puedes abrir, editar y guardar cien veces sin perder calidad.

El problema es el peso. Una foto en PNG puede pesar tres o cuatro veces más que la misma imagen en JPEG. Esto no importa si subes un logo de 20 KB. Pero sí importa si llenas una galería con fotos en PNG de 5 MB cada una.

Usa PNG cuando:

  • Trabajes con logos, iconos o gráficos con bordes definidos
  • Necesites transparencia en el fondo
  • La imagen tenga texto que debe leerse con claridad
  • Crees capturas de pantalla con elementos de interfaz
  • La precisión del color sea más importante que el peso del archivo
  • Necesites guardar la imagen original sin pérdida para edición futura

Evita PNG cuando:

  • Publiques fotografías en la web (el archivo será demasiado grande)
  • La velocidad de carga sea tu prioridad
  • Trabajes con imágenes de más de 1000 píxeles con muchos colores

Un truco útil: PNG-8 usa una paleta de 256 colores y genera archivos muy pequeños. Si tu gráfico tiene pocos colores, PNG-8 puede ser más ligero que un JPEG equivalente. PNG-24 y PNG-32 soportan millones de colores y transparencia completa, pero pesan mucho más.

¿Por qué deberías cambiar a WebP?

WebP es probablemente el mejor formato de imagen para la web en 2026. Y la razón es simple: hace todo lo que JPEG y PNG hacen, pero con archivos más pequeños.

Google creó WebP para resolver un problema real. Las imágenes representan más del 40% del peso total de una página web promedio. Reducir ese peso significa páginas más rápidas. Páginas más rápidas significan mejor experiencia de usuario. Y mejor experiencia significa mejores resultados en buscadores.

Los números hablan solos. Una imagen WebP con compresión con pérdida es entre un 25% y un 34% más pequeña que un JPEG equivalente. Con compresión sin pérdida, es un 26% más pequeña que PNG. Y a nivel visual, la diferencia es prácticamente invisible.

WebP también soporta transparencias (como PNG) y animaciones (como GIF, pero con mejor compresión). Es un formato todo en uno.

La gran pregunta que muchos se hacían era la compatibilidad. Eso ya no es un problema. En 2026, WebP funciona en Chrome, Firefox, Safari, Edge y Opera. Cubre más del 97% de los navegadores en uso. La excusa para no usarlo desapareció hace tiempo.

Ventajas de WebP:

  • Archivos significativamente más pequeños que JPEG y PNG
  • Soporta compresión con y sin pérdida
  • Soporta transparencias
  • Soporta animaciones
  • Compatible con todos los navegadores modernos
  • Mejora el rendimiento web y el SEO

Limitaciones de WebP:

  • Algunas herramientas de edición antiguas no lo soportan
  • La compresión con pérdida a niveles muy bajos puede producir artefactos diferentes a JPEG
  • No tiene tanto soporte en aplicaciones de escritorio como JPEG o PNG

Si buscas convertir formato de imagen de JPEG o PNG a WebP, herramientas como ConvertIMG hacen el proceso rápido y sencillo. Subes tu archivo, eliges WebP y descargas. Sin instalar software. Sin perder calidad perceptible.

¿Vale la pena usar AVIF ahora mismo?

AVIF es el formato más avanzado de esta lista. Ofrece la mejor compresión que existe. Pero la pregunta no es si es bueno. La pregunta es si ya puedes usarlo.

En términos de compresión, AVIF supera a todos. Comparado con JPEG, puede reducir el tamaño del archivo hasta un 50% manteniendo la misma calidad visual. Comparado con WebP, la reducción es de aproximadamente un 20%. Los números son impresionantes.

AVIF también soporta características avanzadas que ningún otro formato ofrece en la web. HDR (alto rango dinámico), profundidad de color de 10 y 12 bits, y una gama de colores más amplia. Para fotografía profesional y contenido visual de alta gama, estas diferencias importan.

Pero tiene limitaciones reales. La codificación es lenta. Generar un archivo AVIF puede tomar significativamente más tiempo que crear un WebP o JPEG. Esto no importa si conviertes unas pocas imágenes. Pero sí importa si procesas miles.

La compatibilidad ha mejorado mucho. Chrome, Firefox y Safari ya soportan AVIF. Pero algunas versiones antiguas de navegadores todavía no lo reconocen. Y hay dispositivos móviles más viejos que no pueden decodificarlo correctamente.

Usa AVIF cuando:

  • La velocidad de carga sea tu máxima prioridad
  • Tu audiencia use navegadores modernos
  • Puedas implementar un sistema de respaldo (fallback) con WebP o JPEG
  • Trabajes con fotografía profesional donde la calidad de color importa
  • Estés dispuesto a invertir más tiempo en la codificación

Espera antes de usar AVIF si:

  • Necesitas compatibilidad con navegadores antiguos sin sistema de respaldo
  • Procesas grandes volúmenes de imágenes y el tiempo de codificación es un problema
  • Tu flujo de trabajo no soporta formatos nuevos todavía

La recomendación práctica es esta: usa AVIF como formato principal con WebP como respaldo y JPEG como última opción. Así cubres a todos los usuarios con el mejor formato posible para cada uno.

¿Cómo elegir el formato correcto para tu proyecto?

Elegir el mejor formato de imagen depende de tres preguntas concretas. Respóndelas y tendrás tu respuesta.

Primera pregunta: ¿Qué tipo de imagen es?

Si es una fotografía, empieza por WebP. Si no puedes usar WebP, usa JPEG. Si es un logo, icono o gráfico con bordes definidos, empieza por WebP sin pérdida o SVG. Si no puedes, usa PNG. Si es una captura de pantalla con texto, PNG o WebP sin pérdida.

Segunda pregunta: ¿Dónde se va a mostrar?

Si es para la web, prioriza WebP o AVIF. Si es para redes sociales, verifica qué formatos acepta cada plataforma (la mayoría convierte automáticamente a JPEG). Si es para impresión, usa TIFF o PNG sin compresión. Si es para una app móvil, WebP es tu mejor aliado.

Tercera pregunta: ¿Qué tan importante es el peso del archivo?

Si cada kilobyte cuenta (landing pages, e-commerce, sitios con mucho tráfico), AVIF o WebP son obligatorios. Si el peso no es crítico (intranet, herramientas internas), PNG o JPEG funcionan bien.

Aquí tienes una tabla mental rápida para decidir:

  • Foto para web → WebP (primera opción) o JPEG (respaldo)
  • Logo con transparencia → SVG (vectorial) o WebP/PNG (rasterizado)
  • Captura de pantalla → PNG o WebP sin pérdida
  • Banner de publicidad → WebP o JPEG optimizado
  • Imagen para máximo rendimiento → AVIF con respaldo WebP
  • Imagen para email → JPEG o PNG (los clientes de correo son limitados)
  • Imagen para edición futura → PNG sin pérdida o formato RAW

No existe un formato universal. Pero con estas reglas, vas a acertar en el 90% de los casos.

¿Qué pasa cuando conviertes entre formatos?

Convertir formato de imagen no es como cambiar la extensión de un archivo. Es un proceso que transforma los datos de la imagen. Y hay cosas que debes saber para no arruinar tu trabajo.

De JPEG a PNG: Conviertes una imagen con pérdida a un formato sin pérdida. Esto no recupera la calidad perdida. Solo evita que se pierda más. El archivo será más grande, pero ya no se degradará con cada guardado.

De PNG a JPEG: Reduces el tamaño del archivo, pero pierdes la transparencia (se convierte en fondo blanco o del color que elijas) y algo de calidad. Es un viaje sin retorno.

De JPEG o PNG a WebP: Esta es la conversión más útil y común. Reduces el peso significativamente. Si usas compresión con pérdida, la calidad es comparable a JPEG. Si usas sin pérdida, mantienes la calidad de PNG con menos peso.

De cualquier formato a AVIF: Obtienes la máxima reducción de peso. Pero el proceso toma más tiempo y necesitas verificar que tu plataforma soporte el resultado.

Reglas de oro al convertir:

  1. Siempre guarda el archivo original. Nunca trabajes solo con la versión convertida.
  2. No conviertas un formato con pérdida a otro formato con pérdida. Cada conversión degrada más la imagen. Esto se llama "pérdida generacional".
  3. Verifica la calidad visual después de cada conversión. Un archivo más pequeño no sirve si la imagen se ve mal.
  4. Usa herramientas especializadas. No basta con renombrar el archivo o usar un editor básico.

Cuando necesites convertir imágenes de forma rápida y confiable, ConvertIMG te permite hacerlo directamente desde el navegador. Soporta conversión entre JPEG, PNG, WebP, AVIF y otros formatos. Sin registro, sin complicaciones.

¿Cómo servir diferentes formatos a diferentes navegadores?

Esta es una pregunta técnica pero fundamental. No todos tus visitantes usan el mismo navegador. ¿Cómo les envías el formato óptimo a cada uno?

La solución se llama negociación de contenido. Y hay varias formas de implementarla.

El elemento <picture> de HTML:

Esta es la forma más directa. Defines múltiples fuentes y el navegador elige la que puede mostrar.

<picture>
  <source srcset="imagen.avif" type="image/avif">
  <source srcset="imagen.webp" type="image/webp">
  <img src="imagen.jpg" alt="Descripción de la imagen">
</picture>

El navegador lee de arriba hacia abajo. Si soporta AVIF, usa esa versión. Si no, prueba con WebP. Si tampoco puede, carga el JPEG como respaldo. Simple y efectivo.

Negociación en el servidor:

Si usas Apache o Nginx, puedes configurar el servidor para detectar qué formatos acepta el navegador (a través del encabezado Accept) y servir automáticamente la versión correcta. Esto es más eficiente porque no necesitas cambiar tu HTML.

CDN con transformación automática:

Servicios como Cloudflare, imgix o Cloudinary pueden convertir y servir imágenes en el formato óptimo de forma automática. Subes una sola versión y el CDN se encarga del resto. Es la opción más cómoda, pero tiene costo.

La estrategia recomendada para la mayoría de los sitios:

  1. Genera versiones en AVIF, WebP y JPEG de cada imagen
  2. Usa el elemento <picture> para servir la mejor versión disponible
  3. Si usas un CMS, busca un plugin que automatice este proceso
  4. Si usas un framework como Next.js, el componente de imagen nativo ya maneja esto

La inversión de tiempo vale la pena. Servir AVIF a los navegadores que lo soportan y WebP al resto puede reducir el peso total de imágenes de tu sitio en un 40-60%.

¿Qué errores de formato ralentizan tu sitio web?

Hay errores comunes que cometen incluso los desarrolladores con experiencia. Estos son los que más impacto tienen en el rendimiento.

Error 1: Subir imágenes sin comprimir.

Es el error más básico y el más costoso. Una foto directa de cámara puede pesar 5-10 MB. En la web, esa misma foto debería pesar entre 100 y 300 KB. Si no comprimes, estás desperdiciando ancho de banda y paciencia de tus usuarios.

Error 2: Usar PNG para fotografías.

Un paisaje en PNG puede pesar 15 MB. El mismo paisaje en WebP pesa 400 KB. La diferencia es absurda. PNG es para gráficos, no para fotos.

Error 3: No especificar dimensiones en el HTML.

Cuando no defines width y height en tus etiquetas <img>, el navegador no sabe cuánto espacio reservar. Esto causa saltos de diseño (layout shift) que afectan la experiencia y tu puntuación en Core Web Vitals.

Error 4: Servir imágenes más grandes de lo necesario.

Si tu contenedor mide 800 píxeles de ancho, no sirvas una imagen de 4000 píxeles. Usa el atributo srcset para ofrecer diferentes tamaños según el dispositivo.

Error 5: Ignorar la carga diferida (lazy loading).

Las imágenes que están fuera de la pantalla visible no necesitan cargarse de inmediato. Agrega loading="lazy" a las imágenes que aparecen debajo del primer scroll. Es una línea de código que puede ahorrar megas de datos.

Error 6: No eliminar metadatos innecesarios.

Las fotos de cámara incluyen datos EXIF con información de la cámara, ubicación GPS y más. Estos datos pueden agregar cientos de kilobytes. Elimínalos al optimizar para la web.

Error 7: Usar un solo formato para todo.

No todos los contenidos necesitan el mismo tratamiento. Un icono de 32x32 píxeles y una foto de portada de 1920x1080 son imágenes muy diferentes. Tratar todo igual significa que algo siempre va a estar mal optimizado.

Error 8: Convertir entre formatos con pérdida repetidamente.

Cada vez que guardas un JPEG, pierde calidad. Si descargas un JPEG, lo editas y lo guardas como JPEG otra vez, la degradación se acumula. Trabaja siempre desde el archivo original o desde un formato sin pérdida.

La buena noticia es que todos estos errores tienen solución. Y la mayoría se resuelven dedicando unos minutos a configurar correctamente tu flujo de trabajo con imágenes.

Pon tus imágenes a trabajar a tu favor

Los formatos de imagen no son un detalle técnico menor. Son una decisión que afecta la velocidad de tu sitio, la experiencia de tus usuarios y tu posicionamiento en buscadores.

Recapitulemos lo esencial:

  • JPEG sigue siendo sólido para fotografías cuando la compatibilidad es prioridad.
  • PNG es insustituible para gráficos con transparencia y bordes definidos.
  • WebP debería ser tu formato principal en la web. Ofrece el mejor equilibrio entre calidad, peso y compatibilidad.
  • AVIF es el futuro. Ya puedes usarlo como primera opción con respaldo en WebP.

La clave no es memorizar especificaciones técnicas. Es tener un flujo de trabajo que elija el formato correcto de forma automática o semiautomática.

Si quieres empezar ahora mismo, ConvertIMG te permite convertir entre todos estos formatos directamente desde tu navegador. Sin instalaciones. Sin complicaciones. Sube tu imagen, elige el formato de destino y descarga el resultado optimizado en segundos.

Tus imágenes merecen el formato correcto. Tus usuarios merecen una web rápida. Y tú mereces herramientas que hagan el trabajo pesado por ti.

ConvertIMG

Convert images between JPEG, PNG, WebP, and AVIF. Free and right in your browser.

Try ConvertIMG Free
Share